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viernes, 22 de noviembre de 2013

El Amigo Imaginario

amigo_imaginarioCasandra era una tímida niña de seis años que prefería la compañía de sus muñecas a relacionarse con otros niños. Por este motivo no le resultó muy duro cambiar de casa y dejar atrás su antiguo barrio y colegio cuando sus padres decidieron mudarse.
Sus padres estaban preocupados por el cambio, pero sabían que con el tiempo acabaría disfrutando de su nuevo hogar. Una vieja mansión que tenía un gran jardín, con un columpio, un tobogán e incluso una pequeña casita de madera en el árbol.
La niña se acostumbró enseguida a su nuevo hogar. Pero tener tanto espacio para jugar la volvió incluso másretraída y solitaria. Casandra solía subir con sus muñecas a la casa del árbol y pasaba allí varias horas hablando sola, según ella con su amiga Ana. Los padres no le dieron mucha importancia pues sabían que a esa edad eran comunes los amigos imaginarios. Las vacaciones de verano pronto acabarían y con el nuevo curso escolar haría nuevos amigos en clase.
Los días pasaban y el comportamiento de la niña cada día era más extraño, casi no hablaba con sus padres y aprovechaba cualquier momento para “refugiarse” en su casita del árbol. Los padres podían escucharla hablar durante horas con su amiga Ana. Pero lo que más les preocupaba era que cada vez conciliaba peor el sueño, hablaba dormida y parecía sufrir pesadillas pues era habitual que entonara frases como “tengo frío”, “no puedo ver” o “ayúdame”. Una noche la madre sintió pasos en el pasillo, asustada avisó a su marido, quien salió a ver y se encontró a Casandra caminando sin rumbo, la niña parecía sonámbula y, cuando su padre la llamó, se despertó totalmente aturdida y sin saber qué hacía de pie fuera de su habitación.
Cada vez las incursiones nocturnas de Casandra eran más atrevidas y se alejaba más de su cuarto. Sus padres tenían miedo de que la niña saliera a la calle, sola y por la noche. Así que decidieron llevarla a una clínica del sueño en la que podrían “monitorear” sus hábitos de sueño para tratar su sonambulismo. Pero tras pasar dos noches no se detectó nada extraño, de hecho en ambas ocasiones Casandra durmió plácidamente toda la noche. El psicólogo tampoco ayudó mucho, únicamente les confirmó lo que ellos ya sabían, que tenía una amiga imaginaria que se llamaba Ana y que tenía su misma edad. El psicólogo le restó importancia al hecho y les dijo que era relativamente frecuente , y más teniendo en cuenta que la niña prácticamente no tenía amistades. Les recomendó que pasaran más tiempo con ella y que trataran de relacionarla con más niños de su edad para que Casandra fuera, poco a poco, olvidando a Ana y centrándose en sus amistades reales.
Los padres siguieron al pie de la letra las indicaciones del psicólogo, pasaban cada vez más tiempo con ella y la dejaban poco tiempo libre para que fuera a “charlar” con Ana en su casa del árbol. Pero eso no hizo másque empeorar su ataque de sonambulismo, parecía como si el tiempo que ya no pasaba con su amiga imaginaria por el día lo compensara por la noche. Sus sueños parecían cada vez más vívidos y en un par de ocasiones el padre la encontró a punto de salir al jardín. La niña cada vez parecía más agotada y con el cansancio acumulado era como si cada noche perdiera más el control y pasara más tiempo sonámbula.
Una noche el padre sintió como alguien bajaba la escalera, al ver a su hija en la puerta de casa un frío le recorrió la espalda. Al contrario que en otras ocasiones, cuando llamó a Casandra la niña pareció ignorarle y solamente le dedicó una mirada fugaz antes de abrir la puerta y salir al jardín. Los ojos de su hija parecían otros, era como si no la reconociera. Asustado, bajó las escaleras y salió corriendo detrás de ella mientras la niña avanzaba en dirección a la casita del árbol; cuando estaba a pocos metros del lugar, la niña se agachó mientras balbuceaba algo que su padre no podía entender.
Casandra comenzó a escavar el suelo con sus manos, su padre al llegar a su lado la escuchó decir “tengo que salir”, “aquí hace mucho frío”. Su padre la abrazó y sintió que su hija estaba congelada, era como si no respondiera y luchaba por seguir cavando, sus pequeños dedos estaban ensangrentados por arañar la tierra y golpearse con las piedras que había en el suelo. Se había roto un par de uñas y aún así parecía no despertarse. El padre no sabía qué hacer mientras la niña pataleaba y le pedía que la soltara y la dejara continuar.
De repente, como si se le encendiera una luz en la cabeza, el padre dejó de llamarla por su nombre y la llamó “Ana”, en ese momento la niña se giró y dejó de luchar mientras se le quedó mirando.
- Ana, ¿eres tú?. – dijo el padre.
La niña le miró fijamente con unos ojitos que imploraban que la ayudasen, un par de segundos después se desmayó, al instante abrió nuevamente los ojos y esta vez Casandra con su propio cuerpo miró asustada en todas direcciones como intentando comprender dónde estaba y por qué le dolían tanto las manos. Su padre la llevó dentro de casa, donde su madre se quedó limpiando sus heridas, el daño no era tanto como parecía en la oscuridad de la noche, pero el padre sabía que tenía un asunto pendiente en el jardín, así que mientras su hija se reponía con su mujer, bajó con una linterna y una pala.
Al llegar al mismo lugar donde Casandra había escavado, volvió a sentir un escalofrío. Pero no era momento de tener miedo, empezaba a intuir el motivo por el que su hija no podía descansar por las noches y quería acabar de una vez por todas con el problema. Clavó una y otras vez la pala, hasta que pudo ver algo que le llamó la atención. Una pequeña manita huesuda apareció bajo la tierra. Era tan pequeña como la de su hija y al verla sintió una tristeza tan profunda que se puso a llorar. El padre entre llantos entró a su casa y le pidió a su mujer que no saliera al jardín bajo ningún concepto mientras él realizaba una llamada.
Menos de veinte minutos después un coche de policía y un forense llegaron para levantar el cadáver de una niña de unos seis años. Investigaciones posteriores demostraron que se trataba de Ana, una niña que había desaparecido hace un par de años en uno de los pueblos cercanos. La niña al parecer había sido asesinada, pues su cadáver mostraba signos de violencia. El anterior propietario de la casa la había enterrado en sujardín, sabiendo que nadie podría investigar en una propiedad privada sin una orden judicial.
Ana nunca más se comunicó con Casandra; parece que, al desvelarse su asesinato y detenerse a su asesino, por fin pudo descansar. Pero Casandra siempre guardaría el escalofriante recuerdo de cuando hablaba con un espíritu que no podía descansar.
NOTA: Siempre se ha creído que los niños tienen un don especial para ver los entes del más allá. Muchas personas identifican los amigos imaginarios, que muchos niños tienen a determinada edad, con la presencia de espíritus que podrían relacionarse y comunicarse con ellos. ¿Será verdad la leyenda? ¿Pueden los niños ver fantasmas? y lo qué es más escalofriante… ¿pueden comunicarse con ellos? Por si acaso la próxima vez que tu hijo, tu sobrino o tu hermanito hable sólo y sientas un frío recorrer tu espalda ponte a temblar porque un fantasma podría estar muy cerca.

martes, 18 de junio de 2013

Hanako-San la niña del baño

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Una leyenda urbana japonesa cuenta que si sientes una presencia detrás de la puerta del baño debes tener cuidado, tal vez sea el espíritu de Hanako-san. Una niña que murió en el colegio y espera encontrar a alguien con quien vengarse.
Hanako-San es una niña fantasma (adolescente en algunas versiones) que acecha en los baños de las escuelas japonesas. Los japoneses la llaman “Toire no Hanako-San”, que literalmente significa “Hanako del baño”.
Ella tiene el pelo ligeramente corto, negro y lacio, usa una falda roja y su mirada, según cuentan, es capaz de helarle la sangre al más valiente.
Habita el tercer cubículo de los baños del tercer piso; en otras versiones de la leyenda, el cuarto cubículo; ya que, en Japón, el 4 es considerado un número maldito por su semejanza fonética con la palabra ‘shi’ (muerte). Su espíritu generalmente pena en los baños de mujeres, pero no son pocos los casos de chicos que han salido despavoridos por encontrársela en medio del mal olor, la humedad y la penumbra, ya que ella suele preferir los baños descuidados y poco iluminados, por lo cual los profesores, aprovechándose del miedo que inspira Hanako-San, recomiendan a sus alumnos mantener limpios los baño.
El riesgo de encontrarte con Hanako-San es mucho mayor si estás solo o sola: entonces, ni pienses en abrir la tercera o cuarta puerta, porque allí la vas a encontrar, y la mirada que te dedique rondará tus pesadillas por el resto de tu vida, puesto que la habrás hecho enfurecer al irrumpir su privacidad (eso si consigues sobrevivir)…
Por otra parte, cuentan que, si no abres la puerta tres o cuatro pero sientes una presencia en el baño, muy probablemente se trata de Hanako-San. ¿Existe forma de averiguarlo? Por supuesto, provocándola, incitándola a manifestarse, para lo cual puedes tocar la puerta tres veces, llamarla por su nombre, o hacer la pregunta clave: “¿Hanako, estás allí?”… No es seguro que te responda, aunque si lo hace, la mayoría de versiones cuentan que  dirá con voz baja y calmada: “Sí, estoy aquí”. Una vez que sepas que está allí, realmente tendrías que tener agallas para abrir la puerta, pues estará aún más enfadada que en los casos de quienes abren la puerta sin haber preguntado. No obstante, si tienes un examen en el que hayas obtenido la máxima nota, puedes estar tranquilo pues se dice que Hanako-San se calma y desaparece (desvaneciéndose) cuando ve que eres un gran estudiante… Sin embargo, una versión afirma que ella, tengas o no el examen, desaparecerá metiéndose en el inodoro y accionando la válvula…
Ahora bien, hasta ahora solo se ha presentado la visión más extendida de la leyenda, ya que existen conocidas variaciones en las que Hanako-San se manifiesta de formas sencillamente aterradoras:
• En la prefectura de Yamagata, cuentan que Hanako-San no siempre responde con voz calmada: puede responder con voz ronca, como de poseída por el Diablo, y entonces, aunque no mueras, podría atacarte o asumir un aspecto tan monstruoso que necesites varias visitas al psicólogo… O bien, según otra creencia de Yamagata, es mejor que jamás abras la puerta pues Hanako no es una niña sino un demonio que emplea voz de niña para que los curiosos caigan y se queden helados al ver que en realidad se trata de un engendro con tres metros de altura y tres asquerosas y viscosas cabezas de lagarto.
• En cierta escuela de la ciudad de Kurosawajiri, cuentan que, si te metes al cuarto cubículo y dices tres veces “ichibanme hanako-san, nibanme hanako-san, sanbanme Hanako-san” (primera Hanako, segunda Hanako, tercera Hanako), una mano blanquecina aparecerá por encima de la puerta del baño, resplandeciendo espectralmente con su luz de ultratumba…
• En una escuela de la ciudad de Yokohama, los alumnos creen que, si vas al cuarto cubículo del baño de los chicos y le das vueltas al inodoro unas tres veces o más mientras insultas a Hanako-San, una mano ensangrentada ascenderá desde el hueco del inodoro e intentará atraparte.
• Diferente a las anteriores, en muchas escuelas de Japón existe la superstición de que, si te raspas la rodilla en el patio de la escuela, te podría salir el temido “Hongo Hanako”, el cual es como una mancha blanquecina que, según cuentan, de alguna u otra forma te transmite Hanako-San desde su costra, puesto que ésta está llena de ese tipo de hongo.
Probablemente te preguntarás cuál es el origen de Hanako-San, y desde cuándo empezó a hablarse de ella. La verdad es que ésta chica fantasma ha estado en boca de los japoneses desde la década de los ochenta, ya que en ese entonces emergió como leyenda propia de la cultura popular urbana. No obstante hay quienes dicen que ya en los años cincuenta se hablaba de Hanako-San, aunque mucho menos. En cuanto a su origen, se han planteado las siguientes versiones:
• Durante la Segunda Guerra Mundial, Hanako-San estaba jugando a las escondidas cuando ella y los demás alumnos fueron sorprendidos por una alarma de bombardeo, y entonces ella se escondió en el baño y allí murió cuando las bombas enemigas la volaron en pedazos…
• El padre de Hanako-San era un sujeto abusivo, violento, pervertido y medio loco, que cierto día enfurecido la persiguió para matarla, dándole muerte en un baño después de que ésta se escondiera allí.
• Hanako-San murió en un accidente. Unas versiones (en Fukushima) dicen que se cayó por la ventana de la biblioteca de la escuela; otras, más coherentes, que se cayó por la ventana del baño.
• Parecida a la del padre, una versión cuenta que la madre de Hanako tenía problemas mentales y estaba perdiendo progresivamente la cordura, hasta que un día perdió la razón e intentó matar a su hija, dándole muerte en el baño, lugar en el que Hanako se había escondido.
• La más siniestra de las versiones, cuenta que la escuela (muy probablemente un internado) de Hanako estaba en un área boscosa, y Hanako había salido a dar un paseo entre los árboles, cuando de pronto se percata de que un hombre (con un hacha en la mano) la estaba mirando en forma perversa y malintencionada, ante lo cual ella se asustó y echo a correr rumbo a la escuela (que al parecer estaba casi vacía en esos momentos), ocultándose en un salón, donde estuvo agazapada hasta que, ante la proximidad de las amenazantes pisadas, corrió rápidamente al baño, donde se ocultó en el cuarto cubículo, cerrando la puerta con picaporte. Sin embargo el hombre escuchó el ruido de la puerta y sabiendo donde se escondía dijo en voz alta: “”hanako-san asobimashou” (¡Vamos a jugar, Hanako!)… Y entonces comenzó a fingir que la buscaba, hasta que llegó al baño y a hachazos, destrozó la puerta del baño y el despedazó a  Hanako…
• Por último, algunos creen que Hanako se suicidó en el baño, cosa que sí es creíble puesto que Japón tiene uno de los mayores índices de suicidios, incluyendo casos de adolescentes y niños, los cuales algunas veces se han matado por la presión social en torno a la obtención de buenas notas, tales como las que hacen que Hanako se desvanezca… ¿será por coincidencia?…

La Bruja Baba Yaga

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Baba Yaga habita los fríos bosques de Rusia y sobrevive devorando niños. Sin embargo la existencia de la bruja no es sólo para aterrorizar a los humanos, tiene la obligación de proteger la frontera entre el mundo mortal y el espiritual…

La ogra del bosque

La bruja Baba Yaga, una popular leyenda del antiguo folclore eslavo, propio de la narrativa skazki. La leyenda habla de una extraña mujer que habita los fríos bosques de Rusia y sobrevive devorando niños. Sin embargo la existencia de la bruja no es sólo para aterrorizar a los humanos, tiene la obligación de proteger la frontera entre el mundo mortal y el espiritual. Además de su crueldad también se conoce un lado positivo que depende de cómo su adversario o héroe negocie con ella.
Baba Yaga es capaz de volar sobre una especie de cubo y usando su escoba como remo.

Naturaleza de la leyenda

En un principio Baba Yaga estaba relacionada con la canción del coco: “Duerme tesoro, que viene el coco y se come a los niños que duermen poco”. Su presencia en canciones y cuentos de monstruos que se llevan a niños maleducados servía para que, por medio del miedo, los pequeños obedezcan a sus padres. La naturaleza siniestra de Baba Yaga pertenece a la brujería, y su labor también consiste en transmitir sus conocimientos de brujería a las mujeres. Estos “poderes”, eran transmitidos de madre a hija, de ellos se conocen las propiedades de las plantas para hacer pociones, y que en la antigüedad servían para curar, matar, enamorar, y como anticonceptivo.
La apariencia de Baba Yaga varía dependiendo de cada relato, pero en la mayoría de ellos no es muy agraciada y la describen como una anciana alta, huesuda, arrugada y fea, que tiene la nariz aguileña de color azul. Sus pechos son de piedra al igual que su afilada dentadura. Sus dientes son capaces de roer la madera. A menudo es denominada “la de las patas huesudas” o “Baba Yaga pierna huesuda”. Su enmarañado cabello gris parece flotar, dándole siempre un macabro aspecto a su alargado rostro. Se rumoreo que la relación entre la bruja y la serpiente se debe a que Baba Yaga tiene solo una pierna.
Cuando Baba Yaga aparece, su presencia es anticipada por los chasquidos de madera seca que los árboles hacen, seguido de un viento tempestuoso que la impulsa a salir del bosque como un torbellino malvado. La naturaleza ayuda a la bruja a emboscar a su presa, ya sea el héroe del cuento o los entrometidos niños que se perdieron en su territorio. Una vez que Baba Yaga aparece, ella procede a atacar a sus víctimas golpeándolas con sus pechos de piedra y mordiéndolas como un animal salvaje. Resulta imposible escapar de la bruja debido a su excelente olfato, el mismo que le permite rastrear a sus víctimas, dicen las leyendas que huele el miedo de sus presas.

Baba Yaga en la historia

De acuerdo a los textos antiguos de las leyendas rusas, Baba Yaga era una ancestral diosa de la tierra eslava, antes de que las deidades rusas ascendieran al poder. Sin embargo en otras mitologías es buscada por su sabiduría, por ser protectora de las “Aguas de la vida y de la muerte”, líquido con el que se pueden curar heridas y devolver la vida. Baba Yaga es también responsable de los ciclos de la naturaleza, los cuales son guiados por tres jinetes en armadura que controlan el tiempo. Los colores que usan son: blanco, rojo y negro, los que representan el amanecer; el día y la noche. La bruja está pendiente de ellos y en ocasiones los sigue montada en una especie de cubo, y rema el aire usando una escoba.
El nombre de la bruja connota su naturaleza y labor en el mundo, el que está compuesto por dos elementos. El primero “Baba” se traduce como abuela o anciana en muchas de las variaciones eslovacas. Mientras “Yaga”, es un diminutivo femenino para el nombre Jadwiga. “Yaga” también se deriva del antiguo verbo ruso: “Yagat”, que significa abusar o encontrar faltas.
Baba Yaga es una anciana soltera, pero en otros relatos rusos, ella está acompañada de su hija Marinka. También existen rumores de que es la abuela del Diablo, ésto sugiere que tuvo varios hijos, hasta 41 de acuerdo a muchas leyendas.

baba-yaga-casaEl misterio de su hogar

La casa de Baba Yaga está escondida en lo profundo del bosque del Este de Rusia, vivienda de madera conocida como izbushka. Ubicada en el límite del mundo de los mortales y de los espíritus, por ende la bruja es la protectora de la frontera entre los dos mundos. Su hogar no es como cualquiera, debido a que es sostenido por dos grandes patas de gallina, construcción que se mueve por voluntad propia. En algunas descripciones no tiene ventanas y en otras fábulas sí, también está adornada con los cráneos de infantes en los cuales pone velas dentro para iluminarla. La puerta de entrada normalmente está escondida y no se abrirá a menos que la frase mágica sea dicha: “Izbushka, izbushka, da la espalda al bosque y el frente hacia mí”. En castellano la oración se puede repetir como: Casita, casita, da la espalda al bosque y gira hacia mí.
La vivienda está protegida por un sortilegio cuyo efecto hace variar su tamaño. En algunas ocasiones es más pequeña que un ataúd, es por eso que a veces se ve a Baba Yaga totalmente constreñida por las paredes de madera, con la cara aplastada en la ventana y las piernas encogidas. Pero en otros relatos la vivienda es mucho más grande, y rodeada de una cerca hecha de huesos, decorada con calaveras, cuya puerta está enmarcada con huesos de piernas y su cerradura es una boca con dientes afilados. El interior de la choza está atiborrado de carnes y vino, también está protegido por sirvientes invisibles que con manos espectrales atienden a la bruja. Esto sugiere que la casa tiene la capacidad de preservar la comida. En los cuentos de la bruja, ella usa la chimenea de su izbushka para salir por los aires y proteger su guarida.
De acuerdo a las leyendas la izbushka de Baba Yaga protege la entrada de un mundo subterráneo, y es en este lugar donde el poder de la bruja es invencible, y hasta los animales le obedecen. Aquí es donde Baba Yaga crea pociones mágicas y objetos místicos, como por ejemplo el garrote que convierte todo lo que golpea en piedra, o el guslis, un instrumento de cuerdas que se toca solo en la vivienda. Finalmente están sus medios de transporte mágicos, como lo son alfombras voladoras y el mortero que monta, para merodear por el bosque en busca de nuevas víctimas.

Fabulas y magia

En muchos cuentos de la bruja Baba Yaga, se revelan sus habilidades. Ella es una anciana horrorosa y malévola, que vive en lo profundo del bosque sin las comodidades del mundo moderno. Sin embargo la bruja ha podido resolver el dilema de la juventud que las mujeres envidian, el secreto para convertirse de vieja a joven en segundos, sortilegio que usa para engañar al héroe de los cuentos y así poder matarlo.
Entre sus hechizos, la bruja también tiene respuestas para cualquier duda, algunos relatos sugieren que puede responder la razón de la existencia del ser humano. Sin embargo cada pregunta que ella acepta la envejece un año, por ello la bruja no está dispuesta a responder siempre y para pedir su consejo hay que ir preparado con el espíritu limpio, aunque hay rumores que hablan de un té de rosas azules que niega los efectos de envejecimiento de cada pregunta.
Las fabulas se han encargado de describir la naturaleza de Baba Yaga, quien gusta de comer niños pequeños, pero no por ello está en contra de alimentarse de adultos que husmeen en su territorio. En algunos cuentos, cuando la bruja ya ha capturado al héroe, éste engaña a las hijas de Baba Yaga para que entren primero al horno y por ende la anciana ermitaña termina comiéndose a sus hijas y no al héroe. También hay cuentos que hablan de los sirvientes de Baba Yaga, quienes se encargan de someter a las víctimas para después prepararlas en el horno. Es en este relato que la víctima se disfraza con la ropa de las hijas de la bruja y por ende los sirvientes cocinan a las hijas. Estas narraciones sugieren que Baba Yaga no está tan pendiente de sus víctimas, por lo que ha sido engañada en muchas ocasiones y el héroe ha vivido para contar su aventura.
NOTA: Esta leyenda la he escrito como un artículo en lugar del formato habitual de relato ya que el folclore ruso es bastante desconocido y consideré que era más interesante presentar al personaje legendario que inventar un cuento con Baba Yaga como protagonista, ya que estoy seguro que muchos de vosotros no la conocíais.

La Leyenda Del Teke Teke

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Una escalofriante leyenda urbana japonesa habla de una chica que tras ser asustada, en una broma por unas compañeras de clase, acabó en las vías del tren donde murió partida en dos. Desde entonces vaga convertida en un torso…
Entre los japoneses circula una escalofriante leyenda que habla de un espíritu femenino al que le falta la mitad inferior del cuerpo. Dicen que se arrastra con las manos (terminadas en dedos largos, con garras que pueden cortar carne como mantequilla) y que se desplaza haciendo un sonido del cual recibe su nombre: “Teke Teke”.
La versión más difundida cuenta que, en vida, aquel espectro era una joven mujer, que esperaba el tren pero cayó en las vías, no tuvo tiempo de escapar de una muerte horrenda en la que su cuerpo, fue partido en dos… Muy probablemente algunos la vieron caer y no la ayudaron, ya que el Teke Teke es un fantasma que arde en ira, buscando afanosamente compartir con cuantos pueda su amargo destino. Así, cuentan que ha empujado a personas que estaban esperando el tren, que ha atacado con sus garras dejando caras y espaldas sanguinolentas, o incluso, según los más extremistas, que es capaz de arrastrarte y lanzarte a las vías del tren o, si te la encuentras solo en alguna oscura noche, puede destrozarte y usar sus garras para dividir tu cuerpo en dos. Pero el asunto va aún mas lejos; pues, en cualquiera de los casos en que la víctima muere, la versión extrema de la leyenda afirma que se convierte en otro “teke teke” más…
¿Víctima de una mala broma?
Una teoría dice que el Teke Teke es el fantasma de una colegiala japonesa que vaga por las estaciones de tren en Japón. En vida era una chica asustadiza e impresionable, y eso la hacía blanco frecuente de bromas pesadas. Un día de verano (temporada de cigarras en Japón) esas bromas fueron demasiado lejos, y sus compañeros, viéndola que esperaba el tren con la mirada perdida, se acercaron sigilosamente por atrás y le lanzaron una cigarra en el hombro, haciéndola dar un brinco que la hizo terminar en las vias férreas, donde un veloz Shinkansen (tren de alta velocidad) la partió en dos. Desde ese día, ella pena cerca de las estaciones, buscando acabar con bromistas como los que la precipitaron a su muerte, aunque no duda en acabar con inocentes también…
La historia del escolar asesinado
Esta historia, supuestamente real, es ampliamente conocida entre los escolares japoneses. Trata sobre una víctima del fantasma y es como sigue:
Un estudiante de una escuela solo para hombres salió  más tarde de lo debido, cuando de pronto, antes de que abandonara el colegio, escuchó un extraño ruido detrás de él. Inquietado, el muchacho se giró y vio que, observándolo desde una de las ventanas del segundo piso de un edificio lleno de aulas, estaba una hermosa chica de misterioso aspecto. Ella lo veía con los brazos apoyados en el alféizar y la cara entre las manos, él no podía ocultar el asombro que le producían aquellas dulces facciones y aquellos ojos negros, profundos y templados. ¿Qué hacía una chica así en un colegio de hombres? Él no lo sabía, y dejó de importarle cuando ella sonrió coqueta y maliciosamente, pero este no fue más que el principio del fin, porque tras un par de segundos ella saltó por la ventana y cayó al pavimento, sin destrozarse, y revelando que su cuerpo carecía de mitad inferior…
Congelado por el terror, el muchacho la vio arrastrarse con los brazos, haciendo un ruido que era como “tek, tek, tek, tek, tek”… Trató de gritar pero la voz no le salía, trató de salir corriendo pero sus piernas solo podían temblar y temblar… Ahora sabía que se trataba del Teke Teke, pero era demasiado tarde; y ella, que iba dejando una estela de sangre nacida de sus órganos expuestos, saltó violentamente sobre él, sacó una guadaña —así dicen, aunque es más creíble pensar que lo mató sin guadaña— y lo cortó en dos, condenándolo con ello a ser otro “teke teke” más.
Kashima Reiko, la leyenda hermana
Muy semejante a la leyenda del Teke Teke, es la leyenda de Kashima Reiko, una chica que también murió pisada por un tren, aunque no fue dividida en dos sino que simplemente perdió sus dos piernas. Desde entonces, dicen que ronda por los baños en busca de víctimas, que toca la puerta y pregunta al ocupante dónde están sus piernas. Kashima espera que la persona le diga que sus piernas están en la Estación Meishin, y que fue ella misma quien se lo dijo. Si la víctima responde indebidamente, Kashima le arrancará salvajemente sus propias piernas…
Explicación racional
 Hay varios hechos que nos permiten entender racionalmente la leyenda. Para empezar, la historia (expuesta anteriormente) del chico que murió a manos de una teke teke o de la Teke Teke, es generalmente contada entre los escolares, y son los mismos maestros quienes la alimentan y agregan detalles como aquello de que el espectro persigue a los niños que andan solos por la noche. Esto hace pensar en la leyenda de Hanako San, pues los profesores dicen que Hanako (una chica fantasma) pena sobre todo en baños sucios y descuidados. Como se ve, este tipo de leyendas, al menos en gran parte, sobreviven en la tradición oral pues los profesores, aprovechándose de la credulidad de los estudiantes de primaria, las usan para hacer que los alumnos no hagan ciertas cosas.
 Desde otro ángulo muy diferente, esta leyenda, al igual que la de Kashima Reiko, constituye una proyección simbólica, a nivel de las tradiciones orales, del miedo a sufrir una muerte particularmente terrible. De allí que, tanto el Teke Teke como Kashima, no se contentan con aterrorizar sino que buscan hacer que otros mueran de la misma manera; aunque estas situaciones, como bien puede intuirse, están vinculadas a una tendencia cultural que ha atravesado diversas épocas y lugares: la tendencia a percibir a los fantasmas como entes malignos.
De todas formas, estas sencillas explicaciones no invalidan la posibilidad de que algunas víctimas de trenes japonesas hayan quedado partidas por la mitad y posteriormente hayan penado. Así que, si el lector va algún día a Japón, será mejor que no ande solo de noche en las estaciones de tren, porque podría ver algún fantasma partido arrastrándose y, si está cerca de las vías del tren, el susto podría ser suficiente para hacerlo caer y convertirse en un teke teke más…

Fragmento de una Película sobre el Teke Teke


El Puente De Los Lamentos

puente-de-los-lamentos
Una de las leyendas urbanas más aterradoras y difundidas en Estados Unidos cuenta la historia de un puente, en el que si detienes tu vehículo por la noche, podrás escucharse los lamentos y llantos de un bebé. ¿Te atreverías a comprobarlo?…
Tom viajaba de noche por una carretera comarcal de Ohio, era un viaje tranquilo y porque no decirlo tal vez un poco aburrido. Para entretenerse había sintonizado una frecuencia de radio en la que un loco predicador hablaba de la salvación eterna, por supuesto después de hacer una generosa donación a su iglesia. Tom solamente de escucharle se estaba poniendo enfermo, ¿cómo podia existir gente que le creyera? ¿no estaría prohibido vender productos falsos como las astillas de la cruz de Cristo o las lágrimas de la virgen María? Estaba tan indignado que casi no se dio cuenta de una jovencita que caminaba por el árcen de la carretera y le hacía gestos para que se detuviera.
Casi frenando en seco Tom detuvo su vehículo pocos metros por delante de la chica.
- Cielo, como se te ocurre caminar sola a estas horas con el frío que hace, he estado a punto de llevarte por delante con mi coche – dijo Tom mientras reducía el volumen de la radio.
- Gracias por detenerse señor, tengo mucha prisa porque mi bebé me está esperando, se me ha hecho de noche y nadie se ha detenido para ayudarme, usted debe ser la tercera persona que veo en media hora y el primero que me ayuda.
- No te precoupes, si no me desvía mucho del camino te acercaré a tu casa.
Tom no acostumbraba a recoger autoestopistas y probablemente si no hubiera estaba tan absorto con el programa de radio que escuchaba no se hubiera arriesgado a detener su vehículo para ayudar a una desconocida. En todo caso al ver la cara de preocupación de la que parecía casi una niña y escuchar la historia de que debía reunirse con su bebé se conmovió.
- Hola, me llamo Tom, no se como no te has congelado en una noche como esta – le dijo mientras le ofrecía una sonrisa.
-Muchas gracias Tom, soy Sarah, no tenía previsto caminar hasta tan tarde, realmente no estoy lejos de casa, sólo hay que llegar al próximo puente que está a un par de kilómetros, allí está mi bebé esperándome.
Tom no se atrevía a preguntarle la edad a la chica, le había dejado impresionado que nombrara dos veces a su bebé pues no aparentaba tener mas de catorce o quince años. Fijándose un poco en las ropas de Sarah se dio cuenta que probablemente perteneciera a algún tipo de congregación amish porque sus holgadas vestimentas parecían casi sacadas del siglo pasado. Estaba confuso y no sabía que tema de conversación sacar pues aunque se moría de ganas de comentar con alguien las estupideces que pregonaba en su discurso el predicador, sabía que los amish eran bastante religiosos y lo que menos pretendía era incomodar a la chiquilla. Casi sin darse cuenta se creo un incómodo silencio que duró un par de minutos hasta que…
-¡Es aquí! – dijo la chica al acercarse al puente que le había mencionado antes.
Tom redujo la velocidad del vehículo hasta que como por arte de magia, al situarse sobre el puente, el coche se detuvo solo. Las luces, la radio y la calefacción se apagaron y por más que trataba de arrancar nuevamente le resultaba imposible. Y entonces sintió algo a su izquierda…
Era como si todos los animales que habitan la noche se hubieran puesto de acuerdo para hacer un silencio absoluto, no se escuchaba nada, ni tan siquiera el viento mover las hojas de los árboles cercanos. Cuando de repente un suave llanto se empezó a oir, era como un susurro que cada vez se hacía más fuerte. Bajó la ventanilla para escuchar mejor y cuando se dio la vuelta vio que la chica ya no estaba en el asiento del copiloto.
Era verdaderamente extraño, porque no había escuchado abrirse o cerrarse la puerta de su acompañante, también le resultó raro que se fuera sin despedirse pues se había mostrado muy educada durante los escasos minutos que la había conocido. Pero lo que verdaderamente le atormentaba era ese llanto que cada vez era más intenso, como el de un bebé que lleva desatendido horas. Bajó del vehículo y se acercó al borde del puente donde parecía que se escuchaba con mayor intensidad. No había duda provenía de debajo del puente.
Tom no era un hombre valiente pero se encontraba como hipnotizado por los quejidos de lo que parecía un bebé, pensó que tal vez Sarah había bajado a atender a su hijo y por eso, con las prisas, no se había despedido, así que regresó a la entrada del puente y bajó al río por uno de los laterales.
Descendió hasta encontrarse cerca del río, el lugar del que parecía provenir el llanto. Misteriosamente, y aunque no podía ver nada, cada vez podía escuchar con más claridad el lamento del bebé, era extraño porque parecía provenir de las aguas y por más que miraba junto a su lecho no podía ver nada, pero entonces lo sintió…
Como si una fría aguja de hielo se clavara en su espalda, le sacudió un escalofrío que le dejó prácticamente petrificado. Podía notar como alguien le miraba desde el puente, una mirada fija que le helaba la sangre. Lentamente levantó la cabeza para ver quien le vigilaba y cayó al suelo de la impresión…
Colgando del puente se encontraba el cadáver se Sarah que parecía haberse ahorcado con una cuerda atada a la barandilla del puente. Sus fríos ojos de muerta le miraban fijamente, su rostro tenía una extraña mueca de dolor y su boca parecía desencajada, pero lo más aterrador estaba por llegar. Porque aunque Sarah parecía llevar varios días muerta en el lugar, empezó a moverse. Un brazo se extendió y con un dedo señaló el lecho del río.
Tom aún desde el suelo estaba tan petrificado por el miedo que no se atrevía a moverse, pero como la luz atrae a los insectos nocturnos casí sin poder evitarlo giró su cabeza hasta mirar al lugar donde apuntaba el dedo en descomposición de Sarah.
En el agua podía verse el cuerpo de un recién nacido flotando boca abajo y una vez más escuchó el llanto desconsolado.
El miedo dio camino al pánico y el terror que antes le paralizaba ahora le obligaba a correr, a correr tan rápido como podía. Subió tropezando por la cuesta por la que había descendido al cauce del río y se metió nuevamente en su coche. Pero no arrancaba y cada vez se escuchaba más cerca el llanto del niño y el lamento del espíritu de Sarah. Totalmente desesperado empezó a empujar el vehículo que, tan misteriosamente como se había apagado, se encendió solo al cruzar el puente. Subió al coche y condujo tan rápido como pudo para escapar del Puente de los Lamentos.
NOTA: La leyenda de los “Puentes del llanto del bebé” (Crybaby Bridge) es una de las más conocidas en Estados Unidos y tiene especial difusión en el estado de Ohio donde prácticamente todos los puentes de construcción antigua tiene su propia leyenda. La mayoría de estas historias tiene un punto en común, una madre demasiado joven que tras ocultar su embarazo decide arrojar a su bebé recién nacido al río desde un puente para que sus padres no la descubran. El bebé muere ahogado (o golpeado por las rocas según la versión) y la madre sufre tal sentimiento de culpa que acaba suicidándose ahorcándose desde una viga del puente (o lanzándose al río ella también). Desde ese momento el alma en pena del bebé no cesa de llorar cada noche y el espíritu de la madre trata de encontrarlo a la orilla del río o busca ayuda de los conductores que circulan sobre el puente.
En casi todas las versiones si detienes el vehículo sobre el puente y te paras a escuchar podrás oir el llanto, y lo que es más escalofriante, tu vehículo se detendrá y no podrás arrancarlo de nuevo. La única forma de ponerlo en marcha nuevamente será empujarlo hasta cruzar completamente el puente.
Existen muchas variantes de esta leyenda, en algunas el espíritu de la madre y el niño te pueden llegar a incitar a suicidarte, ahorcándote como lo hizo la madre o simplemente saltando al río donde las frías aguas o un golpe contra las rocas acabará con tu vida. En otras versiones se habla de un orfanato que se incendió y los niños asustados al escapar acabaron ahogándose en el río. Por eso es posible escuchar más de un lamento.

lunes, 17 de junio de 2013

No Solo Los Perros Lamen

La historia data de varias décadas atrás, y se desarrolla en una casa pudiente en las afueras de Montevideo. Allí vivía una familia adinerada, bien posicionada, influyente y con una hija única, de unos diez años.

La niña, independiente y de buena educación, cargaba con el peso de su soledad, ya que sus padres solían ausentarse del hogar para asistir a compromisos sociales. Con el objetivo de hacer más llevaderas las horas solitarias, sus padres le compraron un cachorro de labrador.

Con el correr de los años, la niña y el perro se volvieron inseparables, compartiendo espacio dentro del propio cuarto. Todas las noches, cuando la protagonista del relato se iba a dormir, el labrador se acurrucaba debajo de la cama; la niña estiraba entonces su mano y el perro se la lamía, a modo de saludo nocturno que se convirtió en una tradición o código entre ambos.

Una noche, los padres se retiraron a un nuevo evento social, quedando la joven sola con su perro. Se sumió en un sueño profundo hasta que a eso de las 2 de la mañana la despertó un fuerte ruido, que se derivó luego en algunos rasguños y golpeteos. Asustada, y también nerviosa por su perro, la niña bajó la mano en la oscuridad, esperando que el perro la lamiese. El can así lo hizo y su dueña pudo volver a dormirse con tranquilidad.

Horas después, al despertarse, comenzó a sentir un ruido extraño, como un goteo grueso e insistente que parecía provenir del baño. Caminó hasta allí, temerosa, y dio un grito de terror al abrir la puerta; su perro, descuartizado y sangrando, colgaba de una cuerda en el baño.

Al regresar al cuarto, en medio de un ataque de pánico vio las siguientes letras escritas en rojo en el espejo del tocador: "No sólo los perros lamen". Dio un grito y cayó desmayada en el medio de la habitación.

Cuando los padres regresaron, se encontraron con la casa desvalijada, el grotesco espectáculo del cuarto de baño y su hija en estado de shock, repitiendo en loop: "¿Quién me lamió?". Según algunas de las versiones, la niña debió ser internada en un manicomio, en el que permaneció hasta su muerte. Sus padres emigraron finalmente al extranjero.

Una leyenda universal

Más allá de los datos regionales que remiten a nuestro país, como la casa en las afueras de Montevideo, esta historia es probablemente la leyenda más popular en cuanto a robos se refiere. Se cuenta con ligeras versiones en todas partes del globo, y se ha convertido en un cliché modificado en varias películas de suspenso, con el terror subyacente en esa figura que acecha desde abajo de la cama.

En algunas variantes, la niña tiene una hermana, y ambas ven un avance informativo en el que se reporta la fuga de un peligroso asesino. Cuando la protagonista despierta, encuentra no sólo al perro, sino también a su hermana degollada en su propia cama. Tras leer el mensaje en el espejo, se desmaya y despierta traumatizada, sin volver a pronunciar otra palabra en su vida.

La Sirena Del Rio Uruguay

a Sirena del Río Uruguay
Pariente lejano de la sirena mitológica, un ser solitario y grotesco asoma de tanto en tanto en la superficie del río Uruguay.
Brindamos la cuarta y última entrega de nuestro espacio dedicado a Salto dentro de las leyendas urbanas, gracias a la colaboración de Diego Moraes. Tras la publicación de "La aparecida de la Ruta 3", "El fantasma de Horacio Quiroga" y "Los ovnis de la Aurora", Diego nos introduce en una historia con rasgos mitológicos.
El mito de la sirena del Río Uruguay es una de esas clásicas leyendas que desde tiempos inmemoriales seduce la imaginación de los hombres de todo el litoral oeste del país, e incluso de aquellos que habitan todavía más hacia el sur de la República, pues es evidente que la famosa sirena del Río de la Plata, sobre la que misteriosamente refieren algunos pescadores montevideanos, no es sino la mismísima ninfa de aguas dulces en una de sus excursiones más alejadas. Con todo, es probable que en ningún otro sitio como en Salto esta leyenda posea tantas anécdotas y testimonios que den prueba de su existencia.

Pese al ostensible nombre de esta bestia, la sirena del Río Uruguay es un animal que apenas recuerda a su congénere de la mitología clásica.

Una diferencia notoria proviene de las apreciaciones fisonómicas de cada una de estas especies. Las sirenas de la antigüedad helénica fueron seres de forma híbrida, que de la cintura para arriba asemejaban unas hermosísimas doncellas de largas cabelleras y de formas voluptuosas, mientras que de la cintura para abajo eran unos peces gigantescos. En cambio, la sirena del Río Uruguay no es un mero complemento entre una especie humana y otra animal, sino tal vez un híbrido indeterminado entre ambos términos. Se sabe que tiene extremidades, pero éstas no son los tiernos brazos de una náyade, sino unas especies de tentáculos provistos de largas garras y de aletas. Hay también consenso en que tiene abundantes cabellos, pero éstos no son finos y delicados, sino verduzcos y pinchudos como si se tratara de un puñado de bigotes de surubí. Sus ojos son amarillos y saltones, como los de un sapo, y no toleran la luz. El conjunto del monstruo da la impresión de un axolote enorme, pero cuyas facciones evocan, lejanamente, rasgos humanos. Su piel, brutalmente salpicada de erupciones, es de un color gris piedra que le permite un camuflaje sin igual en las oscurecidas aguas del río.

Otra diferencia importante es que al tiempo que las sirenas sobre las que nos refieren los relatos de la mitología y la epopeya clásica siempre avanzan en grupos, verdaderos harenes fantásticos de seductoras marinas, la sirena del Río Uruguay, en cambio, es un ente tristemente solitario. Es probable que se trate del último espécimen de su raza. La pobre criatura vaga de aquí para allá, desamparada, sin otra compañía que la corriente del río y la ocasional cercanía de otros peces que el azar de las aventuras pone en su camino.

Pero tal vez la principal diferencia entre la especie helénica y la sirena del Río Uruguay -a quienes conviene reconocer, sin embargo, como parientes muy lejanas-, es la absoluta disparidad entre sus respectivos comportamientos en relación a los humanos. Las sirenas de la antigüedad clásica encontraban singular deleite en provocar la desgracia y la muerte de los hombres. Sus hermosas melodías y sus hipnóticos cantos atraían la atención de los navegantes, que descuidaban el curso de sus naves y las estrellaban así contra los arrecifes, pereciendo toda la tripulación en las aguas. Por el contrario, la sirena del Río Uruguay es un ser absolutamente pacífico, y más que bonachón, casi inocente, que nunca ha causado y es previsible que no causará jamás daño a nadie.

Puesto que, como se dijo, se trata de un ser solitario en extremo, posee, eso sí, una gran curiosidad. Pero es de un carácter tan arisco y huraño que toda vez que se acerca a un humano, y es percibida por éste, la sirena se zambulle de súbito en las aguas y huye despavorida, como si la sola idea de ser contemplada por los ojos de la gente le provocara un estremecimiento más poderoso que su osadía de mostrarse.

Desde que los practicantes de la religión afro-umbandista instalaron en la playa Las Cavas una bellísima escultura de Ie-Manjá, los avistamientos más frecuentes de la sirena en la ciudad de Salto se produjeron precisamente en esa zona del Río Uruguay. Muchos de los devotos de esta diosa, que habitualmente se acercan a la costa del río a realizar sus rituales y a presentar sus ofrendas de flores, velas y animales, juran haber divisado más de una vez a la "Madre de las Aguas" saltando a lo lejos, o a veces también paseando en una barca, vestida con sus conocidos atuendos de colores blanco y turquesa, su silueta recortándose en el espejo de plata de la luna. Estas visiones me fueron confirmadas también por algunos de los muchachos del cuerpo de Guardavidas de la Intendencia que en las épocas del verano custodian las playas salteñas. Hacia el atardecer, cuando van a recoger las boyas de seguridad, se ven a menudo espantados por el súbito borbollón de agua que, en su torpe desplazamiento por debajo de la chalana, produce la sirena al pasar.

Igualmente, los marineros de la Prefectura, hastiados de caminar y de vigilar con sus binoculares toda la costa del Salto, fueron testigos de sus fugaces apariciones.

Fuera de estos registros recientes, hubo una época en la que los avistamientos más frecuentes de la sirena del Río Uruguay se realizaron en el puerto de la ciudad. Tal vez por esta razón, quienes están en mejores condiciones de proporcionar datos fidedignos sobre la existencia de este apacible monstruo acuático, sean los habituales pescadores que noche tras noche van allí a tirar sus plomadas. También los pescadores de río adentro, que rastrillan la zona portuaria con sus embarcaciones y sus redes, se ven de ordinario sorprendidos por la visita de este curioso engendro.

En ocasiones, las personas que hacia el atardecer regresan de Concordia en la lancha, pudieron observar también de qué simpática manera acompañaba la sirena el surco blanco de agua que el motor produce en el río, asomando la cabeza y hundiéndose en forma reiterada. Otras zonas de avistamientos frecuentes de la sirena del Río Uruguay en Salto son las rocas del Ayuí, las cuevas de San Antonio y las compuertas de la Represa de Salto Grande, sitio en el que no es por cierto infrecuente advertir a este fantástico animal, saltando alegremente junto a los dorados en los torbellinos de agua.

Diego Moraes (Salto, 23 / 2 / 79) es Licenciado en Letras por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (UdelaR) y Procurador por la Facultad de Derecho (UdelaR). Ha colaborado también como redactor en varias publicaciones culturales, tales como Prima Cruzada (Montevideo) y La Ventana Magazine (Salto). Su libro "Bestiario del Salto Oriental. Antología de mitos y leyendas fantásticas del departamento" tuvo una primera edición (promocional, 50 ejemplares) y se prepara una segunda a través de Zujka Ediciones, 2007.

Aron Ramsey Los Goles De La Muerte



Es una leyenda urbana de 2012, que yo leí en Sport allá en febrero o marzo.
Tiene como protagonista al jugador del Arsenal Aaron Ramsey, dado que sus últimos goles habían coincidido con muertes de personajes famosos.
El 1 de mayo de 2011,  Ramsey marcó el tanto con el que el Arsenal derrotó al Manchester United. Un día después, muere Osama Bin Landen.
La siguiente  el día 2 de Octubre de 2011, el galés de 21 años marcó uno de los goles con los que el Arsenal derrota al Tottenham. Tres días después, fallece Steve Jobs, creador de Apple
El día 19 del mismo octubre, Ramsey volvía a marcar en campo del Marsella en Champions y al día siguiente el dictador Gadafi es abatido por los rebeldes libios
La última vez que esta estadística se cumplió fue en febrero de 2012 ya que horas después de que Ramsey marcase ante el Sunderland , aparece muerta la cantante Whitney Houston.
En verano metió un gol con la olímpica de Gran Bretaña y lo relacionaron rizando el rizo con la muerte al día siguiente de Chavela Vargas ( dudo que Ramsey hubiera oido hablar de ella)
Ya este octubre de 2012 Ramsey vuelve a marcar ante Olimpiacos y pese a que todos los días muere gente famosa de momento no se le han atribuido víctimas.

Slenderman

Parece que últimamente a través de los foros de creepypastas y de leyendas urbanas se despertó la curiosidad sobre la leyenda del "slenderman". Una leyenda que nos habla de un ser vestido de negro, sin pelo, largos brazos y con rasgos faciales que no se ven definidos que acecha a los niños en los jardines infantiles para llevárselos, cocinarlos y comerlos.


Si bien el "Slenderman" es un mito de Internet relativamente reciente, es la versión digital de la leyenda del "boogeyman" o "El hombre que asusta" una representación ficticia de una criatura que acecha niños que se han portado mal para llevárselos.



El origen de la leyenda de Slenderman se remonta, como muchas otras leyendas urbanas y creepypastas, a un foro de Internet.

En algún momento de principios de la segunda década del nuevo milenio, en los foros de Something Awful se realizó un trend sobre "Crea tu imagen paranormal". Allí surgieron unas imágenes estilo medieval (Que mas tarde se descubrió que eran de Hans Holbein) que mostraban una extraña criatura de múltiples brazos y forma esquelética.




La primera fué nombrada " El caballero" mostrando la ilustración de un caballero luchando contra un ser que usaba sus múltiples brazos como lanzas. El segundo se llama " El niño" y muestra como un niño es llevado del lado de sus padres a una muerte segura por un extraño ser de características similares a las del ser de la primera ilustración.



Otros nombres de esta representación malévola son: El coco, el hombre del costal, el hombre de arena, "el", el operador, El hombre alto, el hombre flaco, El hombre árbol, el gran hombre pálido, etc. Estos nombres varían de región en región y de país en país, mas la espina dorsal de la leyenda siempre es la misma: Es una criatura que se lleva a los niños desobedientes. Inclusive se encuentran referencias de esta leyenda ya en el siglo XVIII, ejemplificado en el cuadro del famoso pintor Goya : "Ahi viene el Boogeyman".

Si bien el slenderman es una creación que tiene mucho en común con otros personajes de ficción y terror, este posee sus propias características: siempre se le ve de lejos, nunca el rostro. Si eres capaz de enfocar el rostro, entonces ya desapareciste. Puede teletransportarse y viajar por las dimensiones. Solo puede ser visto por niños y no por los adultos y prefiere la tortura psicológica sobre cualquier otra forma de entretenerse.


La leyenda urbana ha tenido tanta acogida, que hay ya web completas dedicadas a las historias del Slenderman. Este es el caso del canal de YouTube MarbleHornets, cuyos dueños se han dedicado a reproducir videos de los encuentros con el Slenderman y ya llevan mas de 60 capítulos. A la final, la teoría dice que el slenderman puede ser un "tulpa" o, según los monjes tibetanos, una representación creada con el pensamiento".


domingo, 16 de junio de 2013

Los Ladrones De Organos

Ladrones de órganos.



La leyenda dice:

Todos hemos escuchado la historia de que unos turistas son drogados y llevados a un hotel. Cuando despiertan, encuentran una cicatriz e un costado de su cuerpo y con una letrero que dice "Llama a una ambulancia, o morirás".



La verdad:

Mohammad Saleem pensó que tenía un nuevo y mejor pagado trabajo  en Nueva Dehlij. Saleem fue a la ciudad por órdenes de sus superiores para una prueba y ver si lo contrataban.
Desafortunadamente para Saleem, en la casa que se estaba quedando, sin motivo alguno, muchos hombres entraron, drogaron a Saleem y lo dejaron inconsciente.  Se levantó unas horas después con mucho dolor en uno de sus costados y en una tina con aguafría.
Y sus secuestradores le dejaron una carta donde decía que si hacía declaraciones públicas, se desquitarían con su familia.




La venta ilegal de órganos se da sobre todo en En Brazil y el este de Europa, porque al parecer, pagan muy bien por un riñón (unos $3,000 ó $4,000 dólares).
Los órganos siempre han sido muy demandados en el mercado negro.

La Mujer Congelada

La mujer congelada.



La leyenda dice:

Una persona es llevada al hospital totalmente congelada y piensan que está muerta.
El Doctor le pega en la frente con su pluma y declara "Si, está muerta". Cuando el cuerpo está en la morgue y el hielo comienza a derretir, esta persona se encuentra totalmente viva y sale caminando del hospital, como si nada hubiera pasado.

La verdad:


Un vecino encontró a Jean Hilliard en una nevada en su casa, y vió que estaba congelada.
 La llevaron al hospital en un automóvil, como si fuera una pedazo enorme de hielo.

Llegando a el hospital, muchos doctores querían ayudarla, pero sabían que noexistíamucha esperanza.
Cuando Jean fue conectada a una frazada térmica, comenzó a pestañear, Y después de unos minutos,
 volvió a la vida como si nada hubiera pasado. Jean menciona que se quedó dormida en una banca de unparque mientras dormía.
 Cuando se quitó todo el hielo, ella volvió como si nada a sus actividades normales.

Cabezas Encogidas

Cabezas encogidas.


La leyenda dice:

Durante muchos años se habla que el vodoo puede encoger cabezas de los enemigos.
 Pero, ¿será verdad?. ¿O nada más una técnica de algunos brujos para tener respeto?


La verdad:

Encoger cabezas es algo real, sobretodo lo practican grupos específicos del río Amazonas. Y lo hacen de esta manera.-

Hacen un corte en la parte trasera de la cabeza, y le quitan la piel del cráneo.
 Cosen la boca y los ojos para que se mantengan cerrados. Hierven la piel en agua caliente, y luego la secan con piedras calientes.
 Luego les dan otra vez forma de cabeza.

 Esta práctica era rara inclusive para los nativos, pero eso cambio en el siglo 19. La venta de cabezas encogidas se volvió todo un negocio, sobre todo en Sudamérica y en la Polinesia.

La venta de cabezas encogidas duró durante muchos años en los E.U.A., 
hasta que se volvió ilegal en  1940.

Enterrado Vivo

Enterrado Vivo



La leyenda dice:

Entierran a una persona aparentemente muerta. Dentro de su féretro y con todo el funeral. Tiempo después, cuando abren la tumba y el féretro, ven rasguños y otras marcas de deseperación por escapar. El cadaver está en una posición de pánico total.

La verdad:

Esto no es leyenda. Pasaba con muuucha frecuencia hace ya unos siglos. En el siglo 19, William Tebb intentó hacer registro de todos los enterrados vivos. Encontró 219 de enterrados vivos, y docenas de casos donde embalsamaban mal los cuerpos y continúan descomponiéndose en vida.

Esto parece absurdo, pero si hacemos cuenta que en aquellos días, los doctores cuando no detectaban pulso en la persona la declaraban muerta.Si tenías algún tipo de gripe en ese entonces, te recetaban cosas muy raras, y el único método que tenían para saber si estabas muerto era gritándote "DESPIERTA" y tomándote el pulso. Si ninguna de las dos funcionaba, te enterraban.
Inclusive, por esa preocupación, se hicieron ataudes "de seguridad". Estos tenían conectada una campana al exterior, y si despertabas dentro del ataud, podías jalar una palanca para que sonara una campana y te dejaran salir. Con la medicina moderna, obviamente estos casos ya casi no existen.


jueves, 13 de junio de 2013

La decoracion...

La Decoración Curiosamente Real


La Leyenda:
Lo que fue pensado ser la típica y encantadora decoración de Halloween que representaba el linchamiento de una mujer colgada de un árbol, resultó ser un suicido genuino.
La Verdad:
En el pueblo de Frederica, Delaware, una mujer de 42 años, loca por el hecho de vivir en Delaware, se colgó de un árbol cerca de un camino transitado un martes por la noche. El cuerpo quedó colgado ahí hasta el día siguiente y fue vista por muchos involuntarios (o quizás retardados) testigos antes de que alguien se diera cuenta que no era decoración y finalmente llamaron a la policía.

Una vez más, es la falta de queja de los que pasaban lo que nos sorprende. Incluso si la cosa colgada no fuera un cuerpo, era algo que se veía exactamente como un cuerpo colgando y sería considerado una decoración de Halloween de muy mal gusto. (a menos que se hubiera puesto un traje de bruja antes de ahorcarse.)
Con lo políticamente correcto de estos tiempos, se esperarían dos juntas extraordinarias en el ayuntamiento y 30 cartas al editor en los 10 primeros minutos de que alguien lo viese.
No podemos más que preguntarnos si la persona que eventualmente llamó a la policía no se hubiera molestado, ¿cuánto tiempo más habría estado el cuerpo colgado ahí? Esto paso cinco días antes de Halloween. Añade cinco días de descomposición a la ecuación y de repente tienes algo mucho más horrible.

También, ¿la mujer habrá planeado esto? ¿Ella sabía que época del año era,  e intencionalmente se colgó en un lugar público? ¿quería que su cuerpo se camuflajeara con las sabanas colgando que simulan ser fantasmas y brujas rellenadas alrededor del vecindario? Si sí fue, era persona fascinante sin duda